lunes, 3 de febrero de 2014

El Autopsicoanálisis de Humberto Trujillo Contreras


UBICACIÓN
Geográfica. Me encuentro radicando en la colonia denominada Ampliación Santa Lucía, Cercas de Tesistán. Entre las calles López Mateos y Héroes Nacionales. Calle Privada López Mateos No. 111. Municipio: Zapopan, Estado: Jalisco. C.P. 45200. País: Estados Unidos Mexicanos o simplemente México. Continente: Americano. Planeta: Tierra.
Tiempo. Miércoles, 29 de enero de 2014, las 7:00 a.m.
Social. Casado, viviendo en compañía de su esposa María Teresa Cisneros Acosta, quien nació en la ciudad de Durango, Dgo. 1 de febrero de 1956. Procrearon un hijo que lleva por nombre: Salvador Trujillo Cisneros. Nacido el 20 de octubre de 1980, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco.
ANTECEDENTES
Lugar de nacimiento: Teuchitlán, Jalisco.
Fecha de nacimiento: 25 de abril de 1947.
Fecha actual: 29 de enero de 2014.
Años cumplidos a esta fecha: 66.
AUTOPSICOANÁLISIS
El 25 de marzo es mi Santo, pues del calendario mis padres tomaron el nombre de San Humberto para dármelo y registrarme ante el Registro Civil de Teuchitlán, Jalisco, lugar donde nací, quedando bautizado también como Humberto Trujillo Contreras.
Realizo el presente Análisis Psicológico de mi persona el día 29 de enero de 2014, miércoles, a las 13:00 horas, respondiendo a las siguientes preguntas:
¿Quién soy? Un ser humano perteneciente al Reino Animal, constituido por miles de millones de seres vivos, distribuidos alrededor de todo el globo terráqueo.
¿De dónde vengo? Mi origen procede de la Madre Naturaleza, la cual ha dado vida a mis padres, a mis abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, etc.
¿A dónde voy? Mi destino es incierto, como lo es para toda la Humanidad y el Reino Animal al que ésta pertenece, pues vamos viajando en la misma nave llamada Planeta Tierra, el cual lleva dando vueltas en el universo alrededor del Sol, sin destino alguno. Y éste también viajando en el Cosmos, llevándose consigo por atracción de la gravedad, a todos los planetas incluyendo al nuestro, según tengo entendido, que así es.
¿Cuál es mi esencia, mi vocación, para la cual he sido creado?
He sido creado para servir a los demás.
¿Cuál es mi proyecto de vida, mis propósitos, objetivos, metas?
Cumplir con mi Ciclo Existencial Natural y Temporal, cuyas etapas son: Nacer, Crecer, Reproducirse, Envejecer y Morir.
Nunca he realizado un Proyecto de Vida. Mis propósitos fueron estudiar y trabajar, lo cual logré mientras tuve la capacidad y tiempo para hacerlo, dejé de estudiar la preparatoria debido al compromiso que tuve que cumplir con una mujer con la cual procreamos tres hijas, muy lindas por cierto, formando mi propia familia, la cual se desintegró, cada quien le dio por su lado en la búsqueda de su propia aventura terrenal. Mis objetivos fueron alcanzándose conforme las necesidades de mi propia situación económica se iban presentando. Logré fundar un negocio propio, el cual me iba exigiendo lo que necesitaba para funcionar y progresar. Lo llevé al éxito. En dos ocasiones. Tanto en una como en otra vez, quité mi negocio debido a una enfermedad llamada Alcoholismo que se apoderó de mí.
Situación Actual. Desempleado. 66 años de edad. Incapacitado para trabajar por enfermedad artrítica reumatoide, aunada al Alzheimer. Vive gracias a la ayuda económica que le proporciona su hermano. (2014)
Desde el año 1988, en que ingresó a la agrupación denominada Alcohólicos Anónimos, ha disminuido su fuerte alcoholismo, aunque no totalmente ha permanecido abstemio, pues de vez en cuando se emborracha. Dura sin ingerir ni una gota de alcohol por años, luego se emborracha por un día y vuelve a dejar la bebida por otros años.
Conclusión: La vida humana es una aventura terrenal y la de Humberto fue como la de todo ser humano, algunos lo recuerdan y muchos otros ya lo olvidaron aunque esté todavía con vida. Como quiera que sea, Humberto siente que ha cumplido con su destino, con su Ciclo Existencial Humano, Temporal y Natural, con todas sus etapas: Nacer, Crecer o desarrollarse, Multiplicarse o reproducirse, Envejecer y Morir. Está listo para recibir a la Muerte, considerada desde hoy como una bendición para Humberto.

No fue Humberto una gran personalidad, tan famosa como la de Platón, Sócrates, Einstein, etc., sino un simple mortal que no dejó huella alguna, ni inventó nada nuevo. Su aventura terrenal no reviste mayor interés a la Humanidad, ni siquiera a sus más allegados coterráneos. Fue un ser humano olvidado en vida cuya muerte dolerá poco a sus propios familiares y nada a quienes lo conocieron superficialmente. El se lleva el grato recuerdo de las diferentes etapas de su vida bajo la convivencia con sus hijas e hijo, quienes han sido y seguirán siendo lo suficientemente fuerte espiritualmente para no llorarle al que fue su padre, biológico o no, pero al fin y al cabo: su padre. Sus compañeras de aventura en este mundo llevarán el recuerdo de su existencia, mas no llorarán tampoco por él, porque son conscientes de que todo tiene su final, todos vamos a morir llegado el momento.
Se lleva consigo un sincero agradecimiento con su hermano menor, Dr. Francisco, por haber sido con él un ser humano comprensivo, altruista, solidario, sobre todo en los últimos años de su existencia, con quien Humberto hubiese querido convivir sus últimos días, de forma semejante a la que tuvieron en su infancia y juventud.
Se va agradecido con todas aquellas personas que le tendieron la mano cuando él necesitó de ellas.